De Sísifo al aula: cuando la metodología deja de ser una carga y empieza a tener sentido
Cada curso escolar comienza con una escena que se repite con una precisión casi mítica. Nuevas programaciones, nuevas aulas, nuevos grupos, nuevas expectativas. Y, sin embargo, una sensación conocida: la de empujar una roca cuesta arriba con la intuición de que, en algún momento, volverá a caer. En el mito griego, Sísifo es condenado a empujar eternamente una piedra hasta la cima de una montaña, solo para verla rodar de nuevo hacia el valle. No hay descanso, no hay final, no hay sentido aparente. Para muchos docentes, esta imagen conecta peligrosamente bien con la experiencia cotidiana en el aula:…





