Via Litterae: un modelo de proyecto ABP y aprendizaje servicio en la ciudad de Salamanca

 

“Quizá le sorprenda recibir esta carta pero no dispongo de otros medios para hacerle llegar mis inquietudes. Mi identidad es irrelevante, no así el mensaje que estas líneas encierran. No mucha gente sabe que hace siglos existió en lo que hoy es Salamanca el primer templo de la Secreta Orden de Via Litterae…”

Así comienza el proyecto Via Litterae que se ha desarrollado durante el presente curso entre los meses de octubre y febrero en el Colegio La Milagrosa, de Salamanca. Se trata de una propuesta que aborda la Literatura de 3º ESO y 4º ESO de manera conjunta desde las metodologías activas, mediante un propuesta de ABP y aprendizaje-servicio en un escenario de trabajo gamificado y que se desarrolla en la plataforma digital Classcraft. Una narrativa digital y una estructura argumental de ficción orienta el trabajo de los 37 alumnos en grupos cooperativos hacia la creación de un producto final: un mapa digital de rutas turísticas literarias por la ciudad de Salamanca que contribuye a la puesta en valor de la faceta literaria de una Ciudad Patrimonio de la Humanidad como es Salamanca.

Metodología

El proyecto se apoya fundamentalmente en metodologías activas y complementarias entre sí:

– Aprendizaje cooperativo: los alumnos integran grupos cooperativos heterogéneos y trabajan conjuntamente y de manera colaborativa gracias al entorno de Google Suite, compartiendo carpetas y documentos en Google Drive. Resultaba emocionante ver cómo los 37 alumnos trabajaban al mismo tiempo en una hoja de cálculo colaborativa volcando los resultados de sus investigaciones (que combinaron la búsqueda de información, la lectura y su posterior análisis, el envío de correos e incluso llamadas telefónicas, en un completo trabajo de campo) y comprobar cómo ese gran puzzle cobraba vida en tiempo real. Cabe señalar que en nuestro Colegio el centro el aprendizaje cooperativo lleva implantado siete años y los alumnos están habituados al uso de roles y habilidades sociales y comunicativas, lo cual favorece mucho la dinámica de trabajo.

– Gamificación: la narrativa fantástica sobre la que se articula invita a los alumnos a superar desafíos que les permitirán escalar dentro de la Secreta Orden de Via Litterae – desde “aprendiz” hasta “gran maestro” – y recibir recompensas que les proporcionarán, a partir de sus calificaciones, insignias con las que ganar poderes especiales en Classcraft, una plataforma en la que se dinamizan sus avances mediante diferentes escenarios y misiones con una interfaz de juego de rol.

Para ello, cuentan con la ayuda de su mentor, Rodericus Longus (alter ego de su profesor, Roy Páramo, que en ningún momento se desprendía de su característica caperuza que lo transformaba en Rodericus), que los guiará a través de las misiones de su viaje iniciático por Ínsula Esdrújula, la Mina de las Palabras o el fértil Valle del Oxímoron, entre otros lugares. El diseño de los diferentes lugares en la plataforma Classcraft alimentaba la simulación y la motivación presentando los diferentes escenarios cada semana. Cada misión fue presentada por el propio Rodericus Longus a través de su cuenta de Instagram (@rodericuslongus), creando expectación entre el alumnado.

– Paisajes de aprendizaje: el diseño de actividades se ha programado desde el rigor curricular y siguiendo los niveles aprendizaje de la taxonomía de Bloom revisada por Anderson y de las Inteligencias Múltiples de H. Gardner.

El contenido fue dividido en seis bloques temáticos a modo de niveles o diferentes escenarios vinculados a los distintos capítulos de la narrativa. En cada nivel se presentaba un número variable de tareas u “objetivos” que se debían superar para poder seguir avanzando. El conjunto de actividades y su vinculación con el currículo pueden consultarse en la página del proyecto.

– Aprendizaje – Servicio: el objetivo de la nueva Secreta Orden de Via Litterae era restaurar el vínculo perdido entre la ciudad de Salamanca y la literatura por medio de un artificio sin precedentes. Así, el producto final fue un mapa digital interactivo en el que se vincula a los principales autores, obras y corrientes literarias estudiados con los rincones más emblemáticos de la ciudad de Salamanca y que se puso a disposición de las concejalías de Educación y Turismo del Ayuntamiento de Salamanca, así como de la Fundación Salamanca Ciudad de Saberes para su difusión entre los diferentes usuarios – turistas, visitantes, centros educativos, asociaciones y colectivos locales vinculados con el turismo y la cultura -, atendiendo así a una demanda turística para la que hasta ahora no había una respuesta institucional.

Una programación metódica

Via Litterae es un proyecto ambicioso en varios sentidos: dieciocho semanas de duración, el total del temario del área de Literatura en dos cursos de ESO, la narrativa gamificada que encierra detrás o el uso de las diferentes plataformas y herramientas digitales son una muestra de ello. Por esta razón, se hace imprescindible una completa programación y diseño del mismo, como atestiguan las casi 150 páginas que entre desarrollo y anexos conforman esta propuesta didáctica. Todos los materiales utilizados para su diseño, programación, evaluación y difusión pueden consultarse en un apartado específico – “Recursos docentes” – dentro de la página web del propio proyecto, bit.ly/abpvialitterae

Tras seleccionar los contenidos, criterios de evaluación y estándares de aprendizaje evaluables que se trabajarían, se vincularon a las diferentes tareas que integrarían el proyecto. Posteriormente, la programación se completó mediante el diseño de una hoja de cálculo en la que se recogía:

  • Los seis bloques temáticos o niveles en los que se organizó la secuencia narrativa.
  • La descripción de cada una de las actividades que los integraba.
  • Información sobre si la actividad se calificaba y si suponía una evidencia de trabajo para incluir posteriormente en el porfolio.
  • Los recursos necesarios (técnicos, digitales, espaciales, de personas, materiales, de evaluación como plantillas o rúbricas, etc.).
  • El agrupamiento del alumnado para la actividad (individual, en parejas, en grupos cooperativos o para toda la clase).
  • El tipo de evaluación (observación directa, evidencia para el porfolio, tarea, etc.).
  • El nivel de evaluación (coevaluación, autoevaluación o heteroevaluación).
  • La calificación o peso de cada actividad y su equivalente en “puntos XP” en Classcraft para subir de nivel y ganar nuevos poderes.
  • Las inteligencias múltiples de Gardner trabajadas en cada actividad y los niveles de la taxonomía de Bloom sobre los que estas se articulaban.

El viaje iniciático de sus protagonistas

Rodericus Longus llevó a sus aprendices por peligrosos lugares para instruirlos en los secretos mejor guardados de la Orden. Así, en la prueba “Hablando con los muertos”, los grupos tuvieron que idear cómo recuperar a nuestros clásicos: invocaciones, viajes paranormales en el tiempo, entrevistas e incluso una breve representación teatral fueron algunos de los resultados. En otra ocasión, una “Logia literaria” puso a prueba a los grupos que tuvieron que dar forma al resultado de sus investigaciones para diseñar una sesión de clase en la que instruir al resto de sus compañeros acerca de los rasgos, autores y obras del período literario que les había sido asignado. De este modo, los alumnos trabajaron de manera interdependiente poniendo su trabajo al servicio del resto de grupos de su clase y se enfrentaron al reto de dar forma a un contexto de aprendizaje colectivo. En su camino, también visitaron lugares fantásticos, como el Archivo Histórico Provincial, donde pudieron ver cartas manuscritas de San Juan de la Cruz o Fray Luis de León; y recibieron algunas visitas de peso como la del escritor y profesor Luis García Jambrina o la de la doctora en Filología Laura Gago.

Evaluación formativa o un adecuado acompañamiento

La clave del éxito en cualquier proyecto es un adecuado seguimiento y evaluación constantes sobre los pasos que se van dando. Para ello, se diseñaron actividades de evaluación diagnóstica y sumativa pero, sobre todo, formativa. No se descuidaron los niveles de auto y coevaluación que acompañaron a la heteroevaluación por parte del docente. Todas las tareas entregadas se devolvieron con una retroalimentación a modo de comentarios en los que se señalaban puntos que mejorar, se utilizaron diversas rúbricas y pautas concretas sobre cómo retroalimentar el trabajo de los compañeros mediante una adaptación de la “feedback ladder desarrollada por el Project Zero de la Universidad de Harvard.

En cuanto a la coevaluación, por ejemplo, cada grupo diseñó en más de una ocasión la rúbrica con la que serían evaluados y que luego sus compañeros utilizaron para retroalimentar su trabajo.

Al final de cada bloque, los grupos ponían en común su desempeño como grupo, analizaban sus fortalezas y debilidades e identificaban áreas de mejora. Posteriormente, cada alumno escribiría su diario de reflexión que publicaría en su porfolio digital. Sumado a ello, la mayoría de las actividades también exigía del alumno escribir una metacognición guiada por cinco preguntas sobre el interés suscitado por la actividad, sus sentimientos durante el proceso de trabajo, la verbalización de lo que había aprendido, su opinión general sobre la actividad y una valoración acerca de su utilidad.

Recursos

El objetivo de Via Litterae fue dar protagonismo a la tecnología y el uso del papel se redujo a su mínima expresión desde un principio. Se utilizó el cuaderno de clase y los libros de texto de manera puntual, trabajando casi todo el tiempo con ordenadores de sobremesa y portátiles que, no obstante, habían de ser compartidos por no disponer en el centro de más de veinte equipos en total. El entorno de Google Suite for Education y sus diversas aplicaciones resultaron fundamentales: documentos, hojas de cálculo, presentaciones, formularios y las aplicaciones Google Maps y Google My Maps para el diseño del producto final, un mapa digital interactivo por los rincones de Salamanca vinculados a la literatura. De manera paralela, el proyecto contaba con su propia página web en la que se encontraban los enlaces a todos los porfolios digitales del alumnado, los materiales que se compartían con estos, una bitácora o diario con texto e imágenes que testimoniaba el trabajo semanal y un apartado dedicado a otros docentes interesados en el que se han compartido todos los recursos del proyecto.

Valoración y recomendaciones

El proyecto Via Litterae ha resultado todo un éxito desde, al menos, dos perspectivas:

  1. Los agentes implicados en el proyecto: más de treinta profesores de la Universidad de Salamanca respondieron a los correos enviados por el alumnado, contamos con tres visitas de profesionales del ámbito de la educación y el turismo, la visita al Archivo Histórico Provincial, el respaldo de la Fundación Salamanca Ciudad de Saberes y el apoyo de las concejalías de Turismo y Educación del Ayuntamiento de Salamanca fueron clave para el desarrollo del proyecto.
  2. El componente de innovación, viabilidad y continuidad que aportaba: el entorno gamificado a través de Classcraft y su sistema de puntos, los personajes de rol que planteaba, el diseño de las diferentes misiones a través de sus mágicos mundos o el perfil de Rodericus Longus en Instagram y su narrativa fantástica alimentaron la motivación durante todo el proyecto. En términos económicos, el proyecto solo supuso un pequeño gasto extra en chapas y diplomas que se entregaron al final a los participantes. Por último, se trata de un proyecto que se puede replicar en otros lugares donde se podrían generar nuevos mapas que contribuyesen a crear una red mayor de itinerarios literarios y quizá integrar una plataforma o aplicación móvil.

A modo de cierre, creo que hay cinco razones muy sólidas por las que recomendaría dar el salto al trabajo por proyectos con una dimensión social, como es el caso de Via Litterae:

  1. Permite que el alumnado compruebe que su trabajo contribuye a mejorar su entorno y que confíe más en sí mismo.
  2. Es una perfecta excusa para hacer un uso disciplinado y relevante de la tecnología al servicio de la educación.
  3. Ayuda a tejer una red de alianzas y colaboraciones entre la escuela, su entorno y sus administraciones o servicios.
  4. Supone una oportunidad de crecimiento personal y profesional para el docente ya que le planteará nuevos desafíos didácticos renovando su energía y vocación docente.
  5. El trabajo desarrollado y el producto final que se generan sirven para dar a conocer y poner en valor la importancia de la escuela más allá de la escuela construyendo una auténtica comunidad de aprendizaje; en nuestro caso, Via Litterae fue presentado a las familias, a alumnos universitarios, al Ayuntamiento de Salamanca y también difundido a través de las redes sociales (en Twitter mediante la etiqueta #abpvialitterae, en Facebook y en la página web del colegio).

 

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